"Un año más, las comisiones de Justicia y Paz en Europa unimos nuestra voz para afrontar un reto común. Este año 2015, el mensaje, acordado en nuestra última Asamblea (Atenas, octubre de 2014) denuncia y pide medidas paracombatir el nacionalismo que llamamos “de exclusión”, de carácter xenófobo, racista y populista que desde hace unos años va creciendo en multitud de países europeos". Artículo de opinión de Eduard Ibáñez, director de Justícia i Pau Barcelona.

El mensaje aclara que no se refiere a aquellos movimientos nacionalistas que buscan obtener mayor autonomía política o incluso un Estado independiente para el propio grupo étnico o nacional, ya que este objetivo es plenamente legítimo mientras se lleve a cabo por medios democráticos y pacíficos. Los pueblos y naciones, de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia, gozan de derechos inalienables que deben ser respetados, y es natural el amor y el servicio a la propia comunidad nacional, lengua y cultura, concebidas como realidades abiertas y siempre en transformación.

Ahora bien, el auténtico peligro son aquellos movimientos políticos que hacen de la identidad nacional un valor supremo o una pura estrategia política para alcanzar el poder explotando los miedos, sentimientos de inseguridad e incluso la precariedad social de las personas. Estos partidos proponen políticas simplistas y consignas basadas en la idea que la prosperidad y la seguridad sólo pueden lograrse mediante medidas nacionales unilaterales o contrarias a otros pueblos. Desde este paradigma, promueven medidas racistas o xenófobas, contrarias a los derechos y la dignidad de los inmigrantes, y el freno a la inmigración. O bien acusan a la Unión Europea de la actual crisis económica y otros graves males, pidiendo salir de la Unión como solución, sin aclarar qué futuro proponen para su país en un mundo globalizado, e ignorando que la Unión, a pesar de todos sus defectos, ha sido y es un extraordinario instrumento de paz y cooperación entre los países europeos.

Ciertamente, en España, estos grupos o partidos, que también existen, no han alcanzado en ningún caso, hasta el momento, fuerza significativa, ni han penetrado en las cámaras legislativas estatales o autonómicas (aunque sí en algunos municipios). Pero no hay que bajar la guardia ni subestimar su capacidad de influencia. Y no se puede ignorar que en algunos de los partidos importantes se dan también pulsiones en esta misma dirección, y que algunos medios de comunicación y sectores de opinión pública son proclives a estos planteamientos. De hecho, el racismo y la xenofobia son actitudes presentes también en nuestra sociedad. Por todo ello, es oportuno que desde Justicia y Paz difundamos el mensaje e impulsemos iniciativas para dar a conocer y reflexionar sobre este peligroso fenómeno, sus causas y la forma de afrontarlo.


Artículo de opinión de Eduard Ibáñez, director de Justícia i Pau Barcelona.
11/03/2015

 

Más información sobre la Acció Concertada 2015 de Justícia i Pau Europa

http://www.justiciaipau.org/index.php/es/66-portada/1083-accion-concertada-2015-de-justicia-y-paz-europa