La Comisión de la Infancia de Justicia y Paz nació el 21 de noviembre de 1979, fruto del Año Internacional del Niño y del encuentro con el Bureau International Catholique de la Enfance (BICE).

El Año Internacional del Niño había impulsado una reflexión profunda sobre la situación del niño y su condición jurídica. Se pasaba lentamente de la noción de protección del niño a la idea de la responsabilidad del niño. Ese mismo año se iniciaban los trabajos para elaborar la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño. Y en ese momento comenzaba también la organización del sistema catalán de atención a la infancia.

Desde un principio, la Comisión de la Infancia se configuró bajo el modelo del BICE, del que se convirtió en miembro de pleno derecho. Por este motivo se define como un servicio de interés general, es decir que, aunque no se trabaja sobre el terreno, nuestro objetivo es promover los derechos del niño a través de una tarea de sensibilización y el fomento de una cultura del niño que favorezca la recepción y la aplicación de estos derechos.

En su acción, la Comisión de la Infancia sigue la inspiración del BICE, que siempre ha destacado la dimensión espiritual de las necesidades de los niños, con la convicción de que la raíz de la mayoría de sus problemas se encuentra más allá de sus necesidades materiales inmediatas. Y si Justicia y Paz ya trabajaba a favor de los derechos humanos, la Comisión de la Infancia, en acogerse, lo hizo con los derechos humanos de los niños.