Carta de Justícia i Pau Terrassa al Director del Diari de Terrassa publicada el 1 de diciembre de 2015.

Hace falta que todo el mundo pueda tener un trabajo decente

Distinguido señor:

Hace poco que Justicia y Paz de la archidiócesis de Barcelona ha completado un estudio serio sobre el tema del trabajo, con varias aportaciones de nuestra Comisión de Terrassa. Cómo ha recordado el Papa Francisco: "Es necesario mantener siempre como objetivo prioritario de toda sociedad, el acceso al trabajo decente para todo el mundo". Mucha gente, demasiada gente sufre hoy por la falta de un trabajo como es debido y esto no se puede aceptar pasivamente. Entre las conclusiones de nuestro trabajo, hoy queremos destacar tres.


1a Es cierto que el crecimiento de la economía trae a menudo a la creación de ocupación, pero también es cierto que la creación de ocupación comporta un crecimiento de la economía. Por lo tanto en lugar de obsesionar-nos tanto con el crecimiento de la economía, habría que incidir más en la creación de ocupación decente para todo el mundo.

2a La ocupación que se tiene que crear ha de ser de la máxima calidad posible y por eso son necesarias políticas activas, personalizadas y muy dotadas de ocupación, que aprovechen y aumenten la capacitación profesional de las personas en paro. Estas políticas tienen que tener programas eficaces y han de estar sujetas a una rigurosa evaluación.

3a Nuestra sociedad no ve bien ni el injusto reparto del trabajo que tenemos, ni la gran desigualdad de ingresos. Urge un reparto del trabajo más equitativo y una relación máxima entre el sueldo más elevado y el SMI. La relación de 1 : 10 podría ser muy aceptada.
Sin embargo habrá que hacer un gran esfuerzo de diálogo y de consenso entre todo el mundo para poder acercarnos a países como el Japón que tiene un 3% de paro o como Austria con un 5%. Son países que han superado los enfrentamientos y que buscan la manera de ir todos a la una, promoviendo el bien común y respetando siempre la dignidad de todas las personas.

Atentamente os saludan,

Terrassa, a 1 de diciembre de 2015.