Economia i èticaEl Foro Creyente de Pensamiento Ético Económico es un grupo de académicos y profesionales de la economía provenientes de diferentes sensibilidades de iglesia y de universidades estatales, entre los que se encuentra Rafael Allepuz Capdevila, miembro de Justícia i Pau Lleida. El FCEPP pretende orientar con argumentos sólidos una organización social que esté realmente al servicio de todas las personas, del bien común y de la justicia, basado en la Doctrina Social de la Iglesia y el humanismo cristiano, siendo útil para cristianos y no cristianos.

Han creado un primer documento, donde reflexionan sobre el objetivo económico de nuestra sociedad, planteando si éste ayuda a todas las personas que forman parte. A continuación reproducimos un resumen de su documento:


El crecimiento económico no puede con la desigualdad

A pesar del aumento del PIB en los llamados países emergentes, más de un 10% de la población mundial vive con menos de dos dólares al día. “El crecimiento del PIB per cápita mundial no ha logrado superar las elevadas cifras de pobreza”, afirman desde el Foro Creyente de Pensamiento Ético-económico.

“Tener más no es estar mejor. Llegará un momento en el que seguir creciendo suponga ir a peor”. Esta es una de las conclusiones del documento Repensar el Objetivo Económico que ha publicado el Foro Creyente de Pensamiento Ético Económico. No todo lo que compramos incrementa nuestro bienestar, y aunque se dice que el crecimiento beneficia a toda la sociedad; la realidad es que puede hacerlo solo a unas pocas. “Para medir el progreso deberíamos saber qué pasa con los más desfavorecidos. Si ellos no mejoran, no se puede decir que la economía va mejor”.

“Lo importante es que el crecimiento repercuta en que todos tengan más, y de forma especial en los más pobres. Y la realidad es que crecemos, sí, pero hay más desigualdad”.

Además, aseguran que este crecimiento va a beneficiar a los que más aportan. “Para mantener el ritmo hay que conseguir que se produzca sin cesar. Da igual si alguien tiene más o menos, lo fundamental es sumar”. Por eso, el Foro también pone el foco en la labor de los Gobiernos: “No les importa el que no llega a fin de mes. Se ponen al servicio de empresas más o menos grandes para ayudarles a lograr contratos internacionales o conseguir que compañías extranjeras se instalen en nuestro país. Así, la prioridad pública es apoyar a los que consiguen más beneficios privados”.

La propuesta que hacen es un nuevo modelo que en vez de centrarse en que cada vez se produzca más lo haga en que todas las personas tengan unos ingresos dignos. “No siempre es necesario tener más para que todos tengamos lo suficiente. Nuestra propuesta es un sistema que no necesite redistribuir la riqueza para luchar contra la desigualdad, sino que sea el mismo sistema el que distribuya las ganancias de una forma equitativa”.

Además, hacen un llamamiento tanto al sector público como al privado. Desde el Foro creen que alcanzar el bien común es tarea de ambos, y por eso es necesario debatir sobre el papel de las empresas en la economía y en la sociedad.

“No criticamos el crecimiento económico, pero sí que sea el objetivo”, remarcan. No hay que crecer por crecer, sino idear un sistema económico que permita a todas las personas tener recursos suficientes para llevar una vida digna.

Podéis leer el documento completo aquí.

Fuente de la imagen: Blog Ética, justicia y economía