foto post ACAT
Desde hace años, las entidades catalanas denunciamos las violaciones de derechos humanos cometidas contra personas refugiadas y migrantes en Libia y en el Mediterráneo. Recientemente, la Acción de los Cristianos por la Abolición de la Tortura (ACAT) ha iniciado una campaña de recogida de firmas dirigidas al presidente del gobierno español y la ministra de defensa, para instar el gobierno español a ejercer toda la presión diplomática a su alcance para conseguir el cierre inmediato de los campos de internamiento en Libia y al mismo tiempo, a aumentar el número de plazas de acogida puestas a disposición de las personas migrantes y refugiadas.
La situación en Libia es de extrema preocupación. En este territorio, las personas refugiadas y migrantes se encuentran recluidas en campos y prisiones indignas, en condiciones crueles y degradantes, sufren violaciones y ejecuciones extrajudiciales, y son víctimas del tráfico de personas, la esclavitud y trabajos forzados. Desde el verano del 2017, el estado libio, con el ánimo de la Unión Europea, reivindica la soberanía sobre aguas internacionales, contrariamente al derecho marítimo y se encarga de capturar sistemáticamente a las personas refugiadas que se encuentran en alta mar, para llevarlas a campos de detención y tortura. Ante esta situación, las organizaciones humanitarias se encuentran indefensas y sin poder actuar por la situación de peligro y sabotaje que viven continuamente. Durante el año 2018, los guardacostas libios capturaron, repatriaron y evitaron la fuga por vía marítima de más de 14.000 personas. A pesar de estos crímenes, los guardacostas libios continúan recibiendo ayuda financiera y material militar de parte de la Unión Europea.
 
No obstante, estas injusticias y violaciones de los derechos humanos no solo se ejercen por parte de Libia. Durante los últimos meses, las autoridades maltesas e italianas han impedido repetidas veces a los barcos de salvamento atracar en sus puertos o salir a navegar. Desgraciadamente, el estado español también se ha añadido a esta dinámica. Esta situación acaba provocando muchas veces la muerte de aquellos que huyen de sus países de origen en busca de una vida mejor. A 15 de noviembre del 2018, ya habían muerto 2.043 personas desde el comienzo de año en el Mediterráneo.
 
Ante esta situación, y bajo el amparo de los derechos humanos y del derecho marítimo y humanitario internacional, ACAT ha empezado una recogida de firmas para pedir a los gobiernos y a la misma UE, que adopten firmemente las siete medidas que constan en la propuesta de carta adjunta, iniciada por la ACAT-Alemania y a la cual ya se han añadido las ACATs de Bélgica, Luxemburgo y la ACAT Cataluña.
 
En concreto, lo ACAT pide en el gobierno español que: 
  • Ni España ni la UE clasifique Libia como un país seguro al cual pueden enviarse refugiados;
  • Se tome en consideración el principio de non-refoulement por todos los protagonistas y que las personas rescatadas en el Mediterráneo no sean nunca más expulsadas hacia Libia, sino encaminadas hacia un puerto europeo; 
  • Las organizaciones de salvamento de la sociedad civil puedan continuar sin trabas su trabajo; 
  • Se sancione el sabotaje al trabajo de la organizaciones humanitarias por parte de las fuerzas de seguridad libias;
  • Se suspenda cualquier forma de cooperación con los guardacostas libios;
  • Se acelere la evacuación forzada y la supresión de los campos de detención en Libia;
  • Se permita inmediatamente la salida de los puertos españoles del buque Open Arms y, en general, la de cualquier otro buque que intente llevar a cabo operaciones de salvamento en el mar. 
Para todos aquellos y aquellas que queráis participar en esta recogida de firmas, os podéis dirigir a  <Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o al 932 038 915.