pena de mort

Durante el VII Congreso Mundial contra la pena de muerte celebrado en Bruselas, el Papa Francisco ha querido pronunciarse sobre esta pena, todavía usada en muchos países del mundo.

El Papa inicia el discurso haciendo hincapié en que "tanto para creyentes como para no creyentes, cada vida humana es un bien y su dignidad debe ser custodiada sin excepciones". Continúa afirmando que "la pena capital supone una grave vulneración al derecho de la vida".

El Santo Padre manifiesta que valora positivamente la tendencia de los Estados de apostar por la vida humana y abolir la pena de muerte de sus legislaciones penales, ya que, según el Pontífice, "la vida humana es un don que hemos recibido, el más importante y fuente de todos los demás dones y derechos, como tal, necesita ser protegido".

Otro punto a destacar es la importancia de dar la oportunidad al condenado de arrepentirse de sus acciones y tener la posibilidad de reparar el daño causado. Por ello, el Papa apuesta por una justicia restaurativa. En este sentido, a pesar de ser consciente de los graves delitos que ocasionan grandes daños a la sociedad y atentan contra el bien común, el Pontífice ha querido destacar los medios de que dispone el sistema de justicia para dar la posibilidad al condenado de reparar estos daños y poder cambiar de vida.

En la misma línea, según el Papa, "no se puede abandonar nunca la convicción de ofrecer al culpable de un crimen la posibilidad de arrepentirse". Pero esto la pena de muerte no lo permite, ya que "priva al condenado de la oportunidad de volver a abrazar a la comunidad que hirió e hizo sufrir".

El Papa reconoce que, aunque la Iglesia siempre ha defendido el derecho a la vida, su visión sobre la pena de muerte ha madurado a lo largo del tiempo, por este motivo, ha modificado el Catecismo de la Iglesia Católica en este sentido.

Por último, puntualizó que "el objetivo de la abolición de la pena de muerte a nivel mundial representa una valiente afirmación del principio de dignidad de la persona humana".

 

Puede consultar el discurso entero en este enlace.


Genís Costa Ribalta