Rafa Allepuz EdOArtículo de opinión de Rafa Allepuz, miembro de Justícia i Pau Lleida.

La economía de Francisco

Los próximos días 26, 27 y 28 de marzo en la ciudad de Asís (Italia) se llevará a cabo un encuentro internacional dirigido a la población joven —y protagonizada por ella— que versará sobre economía y que el Papa Francisco, impulsor de la misma, ha titulado “La economía de Francisco” en referencia a San Francisco de Asís.

En este encuentro, el Papa Francisco hace un llamamiento a la reflexión sobre la orientación de las medidas que en materia económica se han llevado a cabo en los últimos años y últimas décadas y sobre sus efectos. Ya en su encíclica Laudato si’ apuntaba reflexiones y aportaba elementos de análisis útiles para el discernimiento de cara a la reorientación de estas medidas. El objetivo es encaminarlas hacia una mejora del bienestar de todas las personas del planeta y una mayor garantía de respeto y buen uso del medio ambiente y de la naturaleza que tenemos a nuestro alrededor.
El Papa quiere el protagonismo de las personas jóvenes. De hecho, ellas son el presente y el futuro y son las que están más legitimadas para decidir hacia donde quieren que vayan orientadas las políticas económicas, en un mundo donde los intereses económicos dominan y condicionan la mayor parte (por no decir todas) de las decisiones en cualquier materia.

El llamamiento va dirigido a aquella población comprendida entre los 20 y 35 años y que se encuentre, preferentemente, estudiando y trabajando en el mundo educativo y académico, en el científico, que sea emprendedora y agente de cambio, entendido este último como personas que trabajan en el tercer sector y en economías sociales y solidarias. El perfil es el de economista, lo que no impide que jóvenes que no tengan esta titulación pero que trabajen o participen en los ámbitos anteriormente destacados puedan añadirse. Es más, desde mi perspectiva personal considero que otras personas jóvenes no formadas en materia económica y que puedan o quieran aportar ideas y reflexiones lo tendrían que hacer porque creo que sería una aportación rica y transversal, que considero necesaria.

Uno de los enfoques más interesantes, y que creo que aporta una gran riqueza al encuentro, es que está abierto a toda la ciudadanía del mundo sin distinción de raza, origen o religión. De hecho, el Papa Francisco ha pedido el apoyo y acompañamiento a algunos dirigentes sociales y académicos con demostrada experiencia y rigor intelectual, sin ningún compromiso religioso, para que estén presentes en Asís durante el encuentro. Personalidades como Amartya Sen, Mohammed Yunus i Jeffrey Sachs, entre otras, ya han confirmado su participación.

Los mensajes del Papa Francisco dirigidos a la organización del acontecimiento llevan a plantear como cambios estructurales hacia los que se tiene que orientar la nueva economía, los siguientes: modificar el objetivo económico, pasar de la racionalidad economicista a la racionalidad de lo suficiente, repensar el mercado y sus reglas, repensar el papel del Estado y de los agentes privados, pasar de la empresa economicista a la empresa centrada en su función social, construir unas finanzas inclusivas y al servicio de la economía real y reorientar el paradigma de investigación en economía. Según el Papa el “nuevo rumbo del desarrollo económico sostenible necesita poner a la persona y al trabajo en el centro”.

Animo desde aquí a las personas jóvenes a que se informen y participen del llamamiento papal. Desde las diferentes diócesis del mundo se pueden llevar a cabo encuentros y seminarios paralelos al acontecimiento de Asís, con el objetivo de hacer un llamamiento mucho más participativo y global. Una vez finalizado el acontecimiento, como eje central del llamamiento, se quiere continuar trabajando para hacer del objetivo de conseguir una economía más humana y más centrada en la persona un reto común y perdurable en el tiempo. Se trata de incidir, en lo posible, en la toma de decisiones económicas y políticas futuras. Si somos capaces de hacer de este acontecimiento un punto de partida y darle continuidad, las garantías de éxito serán mayores. Si no lo conseguimos, será una cumbre más que pasará a la historia por su buena intencionalidad.

Aliento a los jóvenes a implicarse y a seguir trabajando en el futuro porque son ellos quienes tienen que tomar la iniciativa, pues serán quienes dirigirán nuestras sociedades en el futuro, y de su bagaje personal y profesional dependerá el bienestar del mundo y el disfrute de nuestra naturaleza.

Rafa Allepuz

JiP Lleida