Rafa Allepuz EdOArtículo de Rafael Allepuz Capdevila, miembro de Justícia i Pau Lleida.

Las desigualdades y la falta de oportunidades

Como es habitual en el mes de enero de cada año, coincidiendo con el Foro Económico de Davos, Oxfam Intermón (OI) publica su informe anual. En esta ocasión lleva por título ¿Bienestar público o beneficio privado? En este informe se declara que es necesario que transformemos nuestras economías con el objetivo de garantizar la provisión universal de servicios públicos básicos, como la sanidad y la educación. Para lograrlo, las personas y las empresas más ricas tienen que tributar lo que les corresponde justamente. Esto contribuirá a reducir de manera significativa la brecha existente tanto entre ricos y pobres como entre mujeres y hombres.

Paralelamente, este mismo mes de enero OI ha hecho público su informe n.º 49 para España titulado Desigualdad 1-Igualdad de oportunidades 0. En este informe se declara que en España la desigualdad aumentó muchísimo durante la última crisis y no se ha conseguido controlar. España sigue siendo el cuarto país más desigual de la UE y ni el empleo ni la protección social han conseguido la reducción de la pobreza y la redistribución de ingresos. La pobreza se ha convertido en una trampa de la que se hace difícil salir. Además, a mayor desigualdad la movilidad social entre generaciones es menor y niños y niñas heredan en mayor grado tanto la riqueza como la pobreza de sus madres y padres, lo que hace imposible que disfruten de derechos y oportunidades en igualdad de condiciones.

Así pues, podemos afirmar, que la pobreza se hace crónica, que existe una inmovilidad de los ingresos a lo largo de la vida cuando se constata que los pobres y los ricos son casi siempre las mismas personas y que esta inmovilidad se mantiene entre generaciones porque la desigualdad determina el futuro de los niños y niñas.

La precariedad laboral -la devaluación de los salarios-, el débil sistema de protección social -que se pone de manifiesto por el hecho que España es el quinto país de la UE que menos redistribuye ingresos- y la baja presión fiscal (la española sobre el PIB es 6,9 puntos porcentuales inferior a la media europea, muy lejos de la de países europeos con economías comparables, como sería el caso de Francia e Italia) con lo que la recaudación de impuestos es reducida, son los tres factores más importantes que explican esta situación. Por este motivo el informe de OI plantea medidas sobre estos factores como vía para cambiar la tendencia y mejorar la situación de la población más vulnerable y la de la ciudadanía en general.

Creo que es muy importante destacar la carencia de oportunidades que suponen las desigualdades y su crecimiento, como constata el informe que aconsejo leer a todo el mundo.

Por este motivo, a la hora de buscar respuestas a esta situación no hay que ir muy lejos ni desesperarse al creer que no hay nada a hacer o que es muy difícil el cambio de tendencias. Oxfam Intermón ya hace años que nos lo cuenta. Solo hace falta voluntad para creérselo y para tomar medidas para aplicarlo.

 

Rafael Allepuz Capdevila