Nuria Carulla EdO

Artículo de opinión de Núria Carulla Musons, miembro de Justícia i Pau Barcelona.

La alianza de la buena gente

El sábado fui a la asamblea de la banca Fiare, el banco cooperativo, que promueve las finanzas éticas. Es un banco que ofrece los servicios habituales de la banca online, pero todas sus inversiones y financiación de empresas siempre son en un sentido ético, ecológico y de promoción social. Aunque parezca un eslogan que se está poniendo de moda, Fiare se lo toma en serio y por eso hay una comisión de evaluación ética que da el visto bueno del crédito cuando la operativa bancaria ya ha dado por válidos los balances económicos. Por lo tanto, rentabilidad y ética van de la mano en un sector que parece casi imposible de conseguir, y con una total transparencia.

Viendo las empresas y los proyectos financiados me di cuenta que había mucha variedad, desde empresas fabricantes de automoción, hasta cooperativas de campesinos en Ecuador. Este abanico tan amplio me hizo ver que en todas partes y ámbitos hay personas, grupos y empresas responsables y comprometidos con la justicia social y que, también, en los tiempos de emergencia climática, tienen en cuenta la preservación del medio ambiente y la ecología; y, sorprendentemente, estas iniciativas tan diversas están conectadas y sostenidas por un banco.

Los tiempos que vivimos traen grandes cambios que necesitan de una mirada nueva para aprender a navegar en aguas confusas y, a veces, muy alborotadas, por eso hay que hacer alianzas fundamentadas en los valores comunes con toda la buena gente que encontramos vengan de donde vengan y sean como sean.

En estos tiempos de incertidumbre surgen profetas de mal agüero proclamando que todo se hunde, confunden valores con costumbres y ponen el miedo en el corazón de mucha gente e instituciones. En estos tiempos, precisamente, las instituciones de iglesia, y entre ellas Justicia y Paz, que siempre ha estado en puestos de frontera, deberían saber poner las bases para una reflexión y un diálogo fecundo con todos los ámbitos de la sociedad, para hacer alianzas con la buena gente, de grupos, instituciones, empresas, partidos políticos, etc.

El diálogo necesario debe ser sin prejuicios previos y con sectores de diversas tendencias, con todos los temas candentes que hay sobre la mesa, feminismo, educación afectivo-sexual, familia, emigración, derechos de los pueblos y, sobre todo, justicia social y derechos humanos. No se puede hacer una defensa cerrada de la familia sin exigir más recursos económicos de apoyo a las familias que viven precariamente, por ejemplo. La educación debe ser para todo el mundo fundamentada en la realidad de hoy en día, y es necesario confiar en los profesionales que en colaboración con los padres y madres tienen la responsabilidad de hacer crecer a los chicos y chicas en conocimientos y en valores.

Creo que los signos de los tiempos nos obligan a traspasar fronteras y zonas de confort para hacer posible alianza con la buena gente. Mundo de las ONG, mundo de las empresas, mundo de la enseñanza, mundo científico, mundo del derecho, mundo político, tenemos que buscar alianza con la buena gente de todos estos mundos para reforzar compromisos y para ganar eficacia, ante la fuerza, aparentemente imparable, de los poderes económicos que no hacen otra cosa que dominar y destruir.

 

Núria Carulla